La verdad es que el anuncio de este evento me dejo un poco desconcertada . ¿Gary tocando en un museo? Luego cuando las entradas salieron a la venta la idea de lo que esperar de la velada iba quedando un poco más clara. The Bubble en O2 es un museo dedicado a la historia de la música Británica y Gary iba a hablar de música, tocar al tema de manera informal y contestar a las preguntas del público. Una propuesta bastante interesante.
Llegué con bastante tiempo y al preguntar me comentaron que la visita al museo estaba incluida en la entrada, así que aproveche la ocasión. Grande muy grande no es, pero tiene algunos objetos interesantes (ropa, instrumentos, discos, etc) de alguno de los artistas británicos más conocidos. Me impresiono en particular ver un traje que Freddy Mercury solía llevar en los conciertos. De Spandau tienen la portada del LP de ‘True’. Las letras de ‘True’ y ‘Gold’ escritas a mano por Mr. Kemp y una de sus guitarras.
La gente empezó a llegar poco a poco , aunque las puertas a la habitación donde tendría lugar la ‘clase’ no se abrirían hasta las 19.30 , lo que todavía nos daba más de una hora. Mientras esperábamos Gary salió del ensayo para ir al baño y dio las gracias a los pocos que estábamos esperando por venir. Ante la llegada de cada vez más fans y lo pequeño del lugar decidieron abrir las puertas un poco antes para que nos fuéramos sentado.
Con cerca de 15 minutos de retraso el que haría de anfitrión por parte del museo salió y comenzó a explicar la función del museo, que funciona como una ONG y se sustenta gracias , entre otras cosas, a veladas como aquellas, en las que músicos famosos se acercan desinteresadamente al público y el dinero recaudado se destina íntegramente al museo.
Acto seguido introdujo a Gary mezclando títulos de las canciones de Spandau lo que sonó un poquito raro y provocó alguna que otra risita. Gary entró muy feliz y sonriente, con los ojos muy brillantes y vestido muy casual, con unos pantalones negros ajustados, camiseta blanca y una chaqueta blanca que se quitaría más tarde. Entre el público ya se hallaban su mujer y su hijo mayor que habían entrado poco antes de que cerraran las puertas. Y enseguida aclaró con una de sus mejores sonrisas que aunque a aquello lo llamarán una ‘clase’, el no nos podría enseñar nada, pero que nos contaría todo lo que pudiera de la época de la historia de la música que le había tocado vivir.
Lo habían diseñado de tal modo que él iba contestando a las preguntas que el anfitrión le hacía , leía fragmentos de su libro autobiográfico. Mejor dicho los interpretaba, ponía acentos a los distintos personajes e intentaba imitar sus movimientos , casi siempre de forma algo exagerada, fue muy entretenido y nos hizo reír en más de una ocasión. Y luego, en los momentos más señalados cogía su guitarra y nos deleitaba con algún tema, una experiencia única oír a Gary cantar esas canciones, a su ritmo y compás , y poniendo todo el alma en ellas.
Voy a intentar contaros las anécdotas que se contaron que me parecen más relevantes. Cuando comenzó la charla, se hablo de la escuela de teatro a la que tanto Gary como Martín asistían de pequeños, y pusieron en la pantalla de detrás de ellos unas imágenes de una película que hizo Gary para la tele con 11 años, ‘Hide and Seek’. A él le hizo mucha gracia y dijo que ya no hablaba así, ya no tenía aquel acento londinense tan marcado, y mencionó que aquel corte de pelo le había costado un berrinche.
También comentó sobre la casa donde crecieron . La describió como una casa de tres plantas , en cada uno de ellas vivía una familia. En el piso de arriba Vivian de alquiler unos tíos suyos, ellos en el segundo piso y en el primero terminaron mudándose unos primos. En el bajo cuenta que vivía una señora muy mayor y que la encontraron muerta al cabo de un tiempo por el olor que salía del apartamento, y que desde aquel entonces pasar por allí asustaba un poco a los niños. Que no tenían baño, sólo un retrete en el jardín de atrás que tenían que compartir todos los vecinos y que en el apartamento que ellos ocupaban habían vivido anteriormente su padre con sus abuelos. También describió el pub que había al lado, el típico pub londinense de la época.
Leyó con mucho cariño el momento en el libro en el que un niño de 10 año recibe desilusionado una guitarra por Navidad mientras su hermano pequeño tiene todo tipo de juguetes. Y como poco a poco se encariña con ella. Como la profesora en el colegio le pide que escriba una canción para Semana Santa , y nos cantó un trocito de ella, ‘Jesús pasó por Jericó camino a Jerusalén’. De cómo un día un obispo se presentó en casa, causando conmoción en el vecindario y en su madre , como la pobre iba de un lado al otro del piso arreglándolo todo y preparando más té . Este obispo había oído la canción y le regalo una grabadora de cassettess, algo nuevo en el mercado en aquel entonces, con la promesa de que grabara todo lo que compusiera y se lo mandara a él. Contaba como en aquel momento estaba Top of the Pops en la tele en el que Rod Steward cantaba Maggie May, y que su madre le regaño diciéndole ‘No mires la tele mira al señor obispo’.
También nos contó como su padre le llevo a una especie de cabinas que había en aquel entonces en la estación de Euston donde por una moneda te grababa la voz en un vinilo. Y describía como se las ingenio para entrar en la cabina estrecha con su guitarra totalmente de lado , escogido y con la guitarra apuntando al suelo mientras su padre empujaba la puerta desde fuera para que no entrara ruido. Como veía caer el vinilo en la grabadora , y como se iban haciendo los surcos mientras el cantaba su canción , como tuvo que acelerar cuando vio que se le acababa el tiempo y que no le dio tiempo a grabarla toda entera. Como llevaba el disco todavía caliente en sus manos en el coche camino a casa, y cuantas veces escucho aquella canción de Jesús y Jericó, hasta que el disco se terminó estropeando. Menciono otro tema que compuso entonces titulado ‘Alone’, pero que no recordaba la letra porque su madre nunca le dejo cantarle a nadie, ya que contaba la historia de un niño cuyo único amigo era un gorrión que venía a su ventana cada mañana, era muy triste y su madre tenía miedo de que pensaran que era un maniaco depresivo.
Contó como compuso la canción de ‘True’ en casa de sus padres con 22 años. En aquel entonces estaba muy enamorado de una cantante escocesa que no le correspondía y que le dejó un libro de un escritor ruso, que no recuerdo el nombre que menciono, y que escuchaba a Al Green. Así que decidió escribirle una canción de amor, pero no sabía muy bien como escribírsela. Así que se le ocurrió utilizar el ‘aaaaaaa’ del tema ‘Lets stay together’, sólo lo suficiente para que no le acusaran de plagio y poner frases que hacía referencia a partes del libro que ella le diera. Reconoció que mucha gente le había dicho durante los años lo ‘rarita’ que la letra de esa canción era, pero era un mensaje para que ella.
Cuando le preguntaron por la participación del grupo en dos de los eventos más importante para la música, y en especial la música británica, como fueron la Band Aid y el Live Aid, nos leyó un fragmento del libro en el que describe como Spandau y Duran se encontraban en Alemania en el mismo hotel el día antes de la grabación del single en Londres y se retaron a una de sus famosas competiciones alcohólicas y como estaban preocupados por la llegada a Heathrow al día siguiente, porque a Gary le había dicho su madre que habían dicho por la radio que los dos grupos llegarían a la misma vez al aeropuerto y esperaban un mar de fans para recibirlos. Como se pararon a maquillarse y hacerse el pelo antes de salir para encontrarse que no había nadie esperándoles, todos los fans estaban en la puerta de los estudios para ver a todos los artistas que tomaban parte en el disco.
También habló de ‘Through the Barricades’. De cómo un chico que trabajó para ellos en una de sus giras (no estaba seguro si fue en la de ‘Diamond’ o ‘True’) murió un tiro por la espalda que le pego un soldado británico en Belfast cuando volvía a casa una noche de verano con un amigo. Y de cómo , durante el año que el grupo vivió en Dublín por razones fiscales, le llevaron a visitar la ciudad y el gran desasosiego que le causo, sobre todo el lado católico, con todas aquellas barricadas y la gente viviendo en aquellas condiciones
Uno días después , de vuelta en Dublín en el apartamento que compartía con John Keeble, se levantó en medio de la noche con la letra de la canción bulléndole en la cabeza. Lo que parece ser que es de lo más inusual en él. Nos contó como el siempre compone las canciones empezando por un título y luego la música, siendo la letra siempre lo último que escribe. Pero esta canción iba a ser especial. Tan especial que no quería que, al principio, no quería que el resto del grupo la cantara. Las dos primeras veces que la canción se cantó en público fue por él sólo con la guitarra en dos festivales benéficos. Uno de ellos organizados por aquel obispo que le regalara aquella grabadora de pequeño en contra del aparheid.
Hablando de empezar a componer las canciones por el título, nos contó la historia de cómo un día comiendo con Paul Simon en un restaurante chino este le comentó que había encontrado el título para una de sus canciones en el menú de un restaurante chino, un pollo de pollo y huevo que llamaban ‘mother and child reunion’. Y añadió que desde entonces siempre mira los menús en los restaurantes chinos pero que nunca ha encontrado allí la inspiración.
El entrevistador también le preguntó que sintió cuando vió por primera vez a los Kray cara a cara antes de hacer la película. Y contó como fue a visitar a Reggie a la cárcel donde cumplía condena. Como le impresionó verle tan trajeado, con gemelos de diamantes y la camisa con las iniciales RR con una corona encima bordadas en el bolsillo de la camisa. Y como hablaba y se comportaba. Como le dijo que esperaba que no llevará aquel pendiente cuando le interpretará en la película y Gary le aseguró que no lo llevaría. Luego se despidió y se fue de vuelta a su celda. Cuando el camarero le trajo la factura de los dos cafés que se habían tomado , resultó ser de más de cien libras. ‘Espero que no le importe, pero el señor Kray ha añadido unos cuantos cigarrillos a la factura’. Entonces entendió porque se podía permitir vivir así.
Y llegamos al momento del juicio por los royalties. Comentó algo que Tony ya mencionara en su autobiografía, que la última vez que vio a Tony antes del juicio fue en el rodaje de ‘El Guardaespaldas’. Tony se encontraba en Los Angeles grabando su primer disco en solitario, ‘State of Play’ y pasó a visitarle en el rodaje. Y de repente, años después se veían en los tribunales. Describió su primera percepción de todo aquello como si estuvieran en un video de Spandau. El grupo entero estaba allí de nuevo juntos en la misma habitación. Su música sonaba de fondo, y los jueces y abogados llevaban aquellas togas y pelucas. Pero no iba a ser un video. Añadió que desde que se han reconciliado tienen una buena relación y que él ya no tiene esas pesadillas que tenía sobre Tony y él no hablándose.
Entonces llegó el turno del público de hacerle preguntas. De entre ellas podríamos destacar las siguientes:
- ¿Has sufrido alguna vez ‘bloqueos de artista’? Muchas veces, normalmente cuando estoy demasiado concentrado en el ciclismo, que me tiene últimamente absorbido el cerebro, o cambiando pañales.
- Siempre has hablado de las canciones más conocidas del grupo, pero ¿hay alguna canción de las no tan conocidas que te guste en particular? Creo que el último disco que hicimos ‘Heart Like Sky’ es muy bueno, aunque no se publico en un buen momento. ‘Crashed Into Love’ me gusta en particular. La ensayamos cuando estábamos preparando la última gira, pero al resto del grupo no les convención.
- ¿Fue el la última gira el final para Spandau Ballet? No, va a haber otro disco y otra gira. Estamos todos componiendo, incluso componiendo algunas cosas juntos. El nuevo disco tendrá temas de todos, no sólo míos. Saldrá el año que viene y la gira para finales del mismo año.
Una vez terminado el turno de preguntas, Gary se retiró y nos dijeron que en unos momentos estaría en la tienda del museo firmando, pero que tenía que ser muy rápido porque se habían pasado de tiempo y tenían que cerrar el museo. Todos hicimos cola y esperamos nuestro turno para pedirle un autógrafo rápido y , los que quisieran, hacerse una foto. Estuvo muy simpático y encantador atendiendo a todo el mundo con una gran sonrisa mientras nos pedía que por favor no nos entretuviéramos demasiado.
La nota discordante vino dada por una de las personas asistentes que se enfrentó , sin venir a cuento con el regidor. Antes de entrar se nos había informado de que la sala era muy pequeña y había sólo 80 asientos dispuestos en 3 filas, las sillas estaban muy apretadas y se habían vendido todas las entradas, así que, por favor, no dejáramos ningún asiento vació entre medias para que nadie tuviera que sentarse solo. Esta persona dejó un asiento libre a un lado y la pedían encarecidamente que se moviera para que quedaran dos asientos libres al final de la fila en lugar de uno. Pero se negaba rotundamente señalando al taburete que tenía delante y en el que se sentaría Gary. El pobre hombre intento explicarle que dos centímetros más a la derecha también estaría en las narices de Gary. Algunos pensaron en el momento que era un problema de idioma , ya que estaba claro que no eran ingleses, pero el pobre regidor hizo todo los gestos habidos y por haber y le pedía que por favor se cambiara a la otra silla, literarmete pegada a la suya. Pero no hubo manera. Al final tuvieron que separar a dos señoras mayores que habían venido juntas , y el regidor estuvo considerando la posibilidad de cambiar a Gary al otro taburete solo por dar una lección a la persona que le había fastidiado. Pero se decidió que no había tiempo. Gracias a Dios todo quedo en una anécdota, pero es una pena que siempre haya alguien que estropee momentos como estos por tonterías así.
Pero en general fue una velada de lo más interesante y fructífera, en la que descubrimos un montón de anécdotas y las increíbles dotes interpretativas de Gary mientras representaba a cada personaje que mencionaba en los fragmentos que leía del libro. Y que también nos dio la oportunidad de volver a reencontrarnos con otras fans y ponernos al día mientras esperábamos para ver al señor Kemp.